


El aborto es un tema discutido desde tiempos remotos, analizado y debatido, pero en mi querido Chile (?), aun está lejos de poder llevar el tema más allá de las palabras.
Ahora, si nos remontamos a algunas décadas atrás, entre 1931 y 1989, el aborto, con fines terapéuticos era legal (Artículo 119 del Código Sanitario, con la querida Constitución de 1980 rigiendo), pero curioso hasta qué fecha llego ésta legislación… 1989? justo para el fin de la dictadura militar? exacto, prohibir el aborto terapéutico fue un hermoso legado dejado por nuestro querido General (entiéndase la ironía), pero aquí no va lo interesante, sino que el argumento que se uso para llevar a delante el proyecto de ley denominado “Ley Merino” (nombre de algún milico que se le ocurrió hinchar las pelotas) fue el siguiente “…prevaleció la idea de que no había ninguna razón, ni ética ni médica, para autorizar la muerte de un ser humano indefenso”, ¿paradójico no? También se basó en que por esos años vino el Papa a Chile y obviamente el gobierno de esa época quería ”quedar bien” y pensaron que derogar cierta ley, provocaría una cierta aprobación del Vaticano, una especie de ir tapando sus errores luego de la violación evidente y reconocida a los Derechos Humanos que éste país presentó. Así que solo nos queda decir, gracias mi General… <3
Bueno, el aborto terapéutico sigue siendo necesario para nuestro país por todo lo que conlleva éste, donde como ya sabemos fue aceptado en su momento, cuando se protegía la salud tanto física como emocional de la mujer. Pero hablar de un aborto con fines personales o por una necesidad, puede llegar a ser valido para la legislación de nuestro país?
Si nos basamos en los argumentos que se entregan para el aborto siempre son los mismos, proteger la salud de una mujer con un embarazo que se sabe que es de riesgo, en el caso una violación que dejó un embarazo no deseado, la carencia económica que impediría una vida digna del niño y así como varios de los que ya conocemos. Pero, hablar de la libertad propia de la mujer que se vería vulnerada por la llegada de un hijo, para muchos no es catalogado como un “argumento”, sino que carece de contenido u otros dirán que es una blasfemia y ¡a la hoguera!
No se toma en cuenta ni se valora la libertad, y sí, de la mujer, a decidir que no quiere ser madre aun o quizás nunca, de como un hijo puede limitar su desarrollo personal, el cual para muchos, no es válido, porque se ve a la mujer solo con una función, la de procrear, o como dijo una vez una senadora (designada) de nuestro país: “La mujer solo presta el cuerpo”.
Yo creo que la libertad de la mujer es tan e igualmente valida para interrumpir un embarazo como la de un riesgo que corre su salud, no tendría por qué no serlo, ver más allá de lo que la sociedad ha impuesto, hablando de una sociedad horriblemente dominada por el patriarcado, tomar en cuenta esto es lo necesario para un desarrollo en igual de condiciones para todos. dejando claro una cosa, me refiero a libertad como desarrollo personal en todo lo que ésto abarca, más allá de una libertad sexual, la cual suele ser el argumento que la mayoría critica, pero aunque solo éste fuese el motivo por el cual una mujer no quiere ser mamá, sigue siento igual de legítimo.
La legalización del aborto como decisión personal y no con ciertos “peros”, no produciría más abortos, produciría menos muertes, menos traumas, porque no creo que usted no sepa que el aborto se hace y se seguirá haciendo siempre, solo que en sectores más acomodados es de forma muy profesional y en los sectores vulnerables es de la manera más vil y con un riesgo enorme para la mujer.
Es hora de dejar de tapar el aborto para ciertos “fines”, acá se aborta y se seguirá abortando y limitarlo solo es para darle el gusto a la parte “creyente” (opus dei) del país, quienes con su poder económico alto, creen que pueden manejar todas las acciones de la sociedad. Aceptar toda razón y motivo, aceptar a la mujer no solo como “madre”, la mujer es más que eso, es dueña de su vida, es quien decide sus acciones y es igualmente mujer si es o no mamá.
Y si miramos el otro lado de la moneda, ¿qué pasa con las adolescentes que no reciben una educación sexual, quedan embarazadas y lamentablemente no tienen los medio para poder mantener a un hijo? Acá son dos los conflictos, en primer lugar una madre adolescente carece de el desarrollo psicológico para ser madre, llevar un embarazo, criar un hijo y enfrentar una sociedad. Y en segundo lugar, relacionemos que los embarazos adolescentes se presentan en una mayor porcentaje en los sectores vulnerables de una población ¿qué hace una niña (porque aun lo es) con un bebé el cual tiene que criar con las precarias condiciones que quizás su familia vive? Tendrá que dejar el colegio, para criar a su hijo y de la misma forma que quizás el padre del bebé también y tendrá que trabajar, se trabará su desarrollo y los obligaría vivir una vida que quizás ellos no eligieron, pero por una falta de EDUCACIÓN sexual. Se verán obligados a todo esto y no cabe aquí el argumento que muchas veces se escucha: “ella se lo buscó”, “¿Y por qué no se cuidó?”, damas y caballeros, muchos adolescentes del país no tiene ni la más mínima idea como se pone un condón o que tener relaciones produce embarazo como también muchísimas ETS. No juzgue sin saber.
¿Qué es lo más importante para nuestra sociedad?, me agarro de una frase que explica esto :“Educación Sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro para no morir”. Chile necesita el aborto, necesita una educación, necesita DECIDIR, necesita llevar a cabo este tema de la manera más profesional posible y no como un mero capricho, no hacerlo de manera irresponsable, sino estar capacitados como sociedad para llevar acabo el tema. Si a usted no le gusta el aborto, es super simple, ¡no aborte! pero no se meta en el útero de las personas sí quieren ser dueñas de su PROPIA VIDA, decidir el rumbo de esta y elegir la libertad a su manera.











